Noticias.- Invitó a su compañera a estudiar y se la comió.
El 11 de junio de 1981, en París, Issei Sagawa invitó a su compañera de estudios Renée Hartevelt a su departamento para estudiar alemán. Ambos eran alumnos de Literatura Comparada en la Sorbona y mantenían una relación de amistad, pero mientras ella leía en voz alta, Sagawa le disparó por la espalda con un rifle calibre .22, luego profanó y cortó su cuerpo, consumió partes de la víctima durante dos días y guardó el resto en su refrigerador. Intentó deshacerse de los restos en dos maletas que abandonó en el parque Bois de Boulogne, donde fueron halladas el 13 de junio, lo que llevó a su detención gracias al testimonio de un taxista. En prisión confesó el crimen con lujo de detalles, pero el sistema judicial francés lo declaró mentalmente incapaz de ser juzgado y lo envió a Japón, donde recuperó su libertad tras poco más de un año en un hospital psiquiátrico, y décadas después se convirtió en figura mediática, generando indignación internacional, mientras el caso sigue siendo objeto de documentales sobre justicia y salud mental.












