La fecha de caducidad es la línea roja de la seguridad. Después de este día, crecen bacterias y puedes enfermarte, así que evita consumir estos alimentos y más si se trata de carnes, pollo, pescado o lácteos.
Mientras que el consumo preferente, es el límite de calidad, no de peligro. Mantiene su máximo sabor, aroma y textura hasta ese día. Si el empaque está bien conservado, puedes comerlo seguro, tal vez pierda un poco de textura o sabor, pero no te hará daño.
En resumen, caducidad es salud, mientras que consumo preferente es calidad. ¿conocías estos datos?













