Desde hace siglos, distintas culturas y leyendas populares consideran que los espejos podrían ser portales hacia el mundo espiritual.
Antiguamente, algunas creencias sostenían que reflejaban el alma, una idea que alimentó leyendas sobre vampiros y demonios incapaces de aparecer en ellos.
Además, en ciertas prácticas esotéricas, los espejos se utilizan para intentar predecir el futuro o contactar con otras dimensiones.
Las historias más inquietantes hablan de rostros desconocidos que aparecen en el reflejo, aunque no haya nadie más en la habitación.













