No es solo una vieja tradición; es un ritual esotérico con tres funciones principales, cortar energía negativa ya que su filo simboliza el corte de bloqueos, tensiones y pensamientos intrusivos del día.
Según la creencia ayuda a descansar profundamente, ya que corta las pesadillas, evitando despertares angustiosos. Incluso en algunos lugares se usan bajo la cuna para proteger a los niños de malas vibras o energías pesadas.
¿Cómo se hace? Colócalas abiertas o en cruz debajo del colchón, justo a la altura de tu cabeza, las puntas siempre deben apuntar hacia los pies de la cama para “alejar” el mal.¿Conocías este ritual o jamás lo harías?













