Las supersticiones mexicanas forman parte de una rica tradición oral heredada de generación en generación, combinando raíces prehispánicas y católicas.
El mal de ojo dice que una mirada envidiosa puede enfermar a los niños, por eso algunas familias los protegen con listones o amuletos.
¿Y qué tal los espejos frente a la cama?
Existe la creencia de que, mientras duermes, tu alma puede salir del cuerpo y asustarse o quedar atrapada al reflejarse.
Y cuidado con que te barran los pies: según la tradición, ¡podrías quedarte soltero!
Son creencias transmitidas por generaciones, pero ninguna tiene sustento científico.