Primer mito: “Te hace bajar de peso por arte de magia”, esto es falso, si en tu ventana de comida ingieres más calorías de las que gastas, vas a subir de peso.
Otro de los mitos es que el ayuno intermitente provoca la pérdida inmediata de masa muscular, sin embargo, si comes suficiente proteína y entrenas fuerza, tu masa muscular está a salvo.
Por otra parte,la ciencia respalda los siguientes beneficios de practicar el ayuno intermitente, facilita el déficit calórico porque reduce tu tiempo para comer. Activa la autofagia, el sistema de reciclaje y reparación de tus células.
Además mejora tu sensibilidad a la insulina, reduciendo el riesgo de diabetes tipo 2.