Por eso, después de las primeras lluvias es común encontrar mosquitos, hormigas aladas, termitas y escarabajos.En el caso de los mosquitos, el agua es clave: charcos, llantas, botes y otros recipientes pueden convertirse en criaderos.
Algunas especies incluso depositan sus huevos en suelo húmedo, que puede permanecer seco hasta que vuelve a llover.Para reducir los mosquitos es necesario retirar el agua estancada, ya que ayuda a eliminar lugares donde pueden desarrollarse las larvas.