Florentino era un minero al que le fascinaba la noche, el alcohol y los vicios. Una helada noche de invierno, saliendo de una taberna cerca del callejón de ‘Perros Muertos’, escuchó una voz de mujer que lo llamaba desde las sombras.
Al seguirla, la mujer se transformó en una gigantesca mariposa negra. Lo guío por unas escaleras en espiral hacia un resplandor rojizoFiguras macabras lo encadenaron a un castigo eterno por sus excesos.
Por lo que hoy, a ese pasadizo se le conoce como el ‘Callejón del Infierno’... ¿Caminarías por él de noche?












