El proyecto comenzó en 1963 para entubar el río, reducir el riesgo de inundaciones y mejorar la infraestructura urbana, dando origen a la famosa Calle Subterránea Miguel Hidalgo.
Pero la historia comenzó mucho antes: el túnel más antiguo, conocido como “El Cuajín” o “Porfirio Díaz”, fue planeado desde el siglo XIX.
Hoy, estos túneles son parte del paisaje de Guanajuato y también escenario de eventos como el Festival Cervantino y las celebraciones del Día de Muertos.