Evan Hubinger, investigador de Anthropic, estima que existe más de un 10% de probabilidad de que una IA provoque un escenario catastrófico durante la siguiente década.
La advertencia cobró fuerza tras la renuncia del investigador británico Jacob Coxon, quien aseguró que las empresas compiten por desarrollar tecnologías “sobrehumanas”.
Según Coxon, algunos expertos creen que estos sistemas podrían alcanzar capacidades superiores a las humanas y volverse difíciles de controlar.
Su mensaje reavivó el debate sobre los límites y la seguridad de la Inteligencia Artificial.












