Ese café que compras cada mañana, los antojitos de la tienda, la propinas o los “gustitos” de media tarde, parecen insignificantes, pero son fugas de dinero silenciosasPoco a poco reducen tu dinero sin que lo notes.
Si sumas esos “gustitos” al año podría resultar una cuantiosa cantidad que podría servirte incluso para invertir o pagar tus próximas vacaciones.
Para evitar esos gastos, te recomendamos registrar todo lo que pagas, usar efectivo y ponerte un tope de gastos; planea, no elimines el café o tus antojos, solo redúcelos y compralos un par de veces por semana.












