En Pénjamo siguen preocupados, pero no por la seguridad, si no por el qué dirán. Y en plena sesión del Ayuntamiento sale la joya de la corona.
Javier Pérez, regidor de Pénjamo, así, sin pena ni rubor, propuso no aclarar, no informar... mejor fingir ignorancia. Porque, total, sólo detuvieron a ocho policías y a un mando, acusados de entregar detenidos a sicarios, nada grave, nada que amerite saber.
Aquí la política pública es fácil, si la realidad quema, se apaga con un “no sé", y si mejor el exhorto fuera que se entere, digamos, por aquello de la responsabilidad y no sólo de la imagen, porque sí, en boca cerrada tampoco entran moscas. Y luego se preguntan ¿por qué nadie les cree? Si su mejor argumento es: no sé.