Noticias.- Una creadora de contenido de 21 años encendió las alertas en redes sociales al compartir la impactante experiencia que vivió tras usar lentes de contacto, una situación que comenzó con un intenso dolor ocular al despertar y que, por parecer algo pasajero, decidió ignorar.
Con el paso de las horas, la molestia aumentó y se sumó una sensibilidad extrema a la luz, incluso al usar lentes de sol, lo que la llevó a buscar atención médica.
Aunque al inicio fue diagnosticada con una úlcera, la falta de mejoría obligó a realizar estudios más profundos, revelando la presencia de un parásito llamado Acanthamoeba keratitis, el cual dañó gravemente su córnea.
El diagnóstico cambió por completo su vida: el daño fue irreversible y perdió la visión total de su ojo izquierdo. Según explicó, la posible causa fue lavar sus lentes de contacto con agua del grifo, una práctica común pero peligrosa.