En Silao descubrieron la nueva estrategia de Gobierno “administración pública con escoba”. La alcaldesa con funcionarios, cámaras, chalecos, y hasta su selfie stick a recoger basura. Porque el municipio ya entró a la etapa de gobernar barriendo frente a redes sociales. Ahí estaba medio gabinete municipal convertido en brigada de limpieza.
¡Y claro! Vino también el clásico mensaje al ciudadano, pues sí... años sin vigilancia, sin orden, sin sanciones reales contra tiraderos clandestinos, y al final, el gran villano es el vecino que dejó una taza vieja, o el compadre que aventó escombro, porque el camión no pasa, o porque no hay en dónde, o de plano ¿Por qué no ponen orden? Que bueno que limpien, el problema es cuando la política pública parece dinámica escolar.