A veces en la política las preguntas pesan más que los discursos y cuando llegan los micrófonos, también llegan las prisas. Eso fue justo lo que ocurrió con el senador Adán Augusto López Hernández.
Resulta que el senador Adán Augusto López volvió a aplicar la de “pies para qué los quiero”. Reporteros le preguntaron sobre información publicada por El Universal, en donde se habla que un socio de Hernán Bermúdez Requena, presuntamente vinculado a La Barredora, habría financiado eventos de su precampaña cuando era corcholata y ¿Qué creen? El lugar de responder, Don Augusto se sintió no a gusto... y se nos fue.
El senador abordó un taxi de los viejitos, muy austero el traslado, o quizás era tanta la prisa por escapar, que agarró lo primero que pasó.