Esta mosca literalmente perdió la cabeza... ¡de tanto sacudirse!
Lo más absurdo es que su cuerpo sigue caminando como si nada, como si no se le hubiera olvidado una parte fundamental.
Científicamente, los insectos pueden moverse tras lesiones de esta magnititud porque sus nervios se controlan por ganglios en el cuerpo, no solo en el cerebro.
Pero, ¿por qué se le cayó? Probablemente ya traía una lesión previa.













