Imagina que pagas más de $1,000 dólares por una tarjeta gráfica de última generación y ¡te entregan esto!Sucedió en Rusia.
Un usuario compró una tarjeta por 90.000 rublos, unos 1.100 dólares americanos. El comprador decidió no arriesgarse y grabó todo el desempaquetado en el punto de recogida frente a los empleados.
¿El resultado? Al abrir la caja encontró una botella de agua de 2 litros, perfectamente colocada para imitar el peso exacto de la tarjeta gráfica.
Por suerte, al no haber salido del local y tener grabado en video todo el proceso junto con los números de serie y códigos de barra, tiene las pruebas irrefutables para exigir su reembolso total.
¿Tú qué habrías hecho en su lugar?