Un grupo de padres de familia intervino para detener una agresión violenta afuera de una primaria. Un sujeto interceptó a su expareja, la golpeó y, con unas tijeras, le cortó el cabello a la fuerza.
La víctima declaró que ya contaba con medidas de protección vigentes contra su agresor. Al percatarse del ataque, madres y padres que estaban en el lugar no dudaron en actuar, defendieron a la mujer, sometieron al hombre y lo retuvieron hasta entregarlo a la policía.