En el Antiguo Egipto eran sagrados y protectores del hogar. Fue en la Europa medieval donde, por puro mito, los asociaron con la mala suerte.
Mientras que en la actualidad en Japón y Escocia los asocian con el amor y prosperidad.
Pero, ¿qué hay de su color?
Se debe a la melanina que los protege contra el sol y su color no cambia en nada su carácter, son como cualquier otro gato, cariñosos y tranquilos.
Las falsas creencias han hecho que sean los últimos en ser adoptados en los refugios
¡Dale amor a un michi n3gro y cambia su suerte!