Iba a intimidar por una deuda y terminó noqueado de un solo golpe. Sucedió en Vietnam, un cobrador llegó furioso a la casa de un hombre para exigirle un pago pendiente mediante agresiones y amenazas verbales.
Pero las cosas no salieron como esperaba. En un giro completamente inesperado, la víctima no cedió a la presión, y reaccionó en segundos.
De un solo martillazo certero, el sujeto derribó al cobrador al suelo de forma fulminante, dejándolo completamente inconsciente