En las metrópolis más lujosas de China, miles de personas viven... totalmente bajo tierra. Se les conoce como Shuzu o la ‘tribu de la rata’.
Debido a la crisis de vivienda y alquileres imposibles en ciudades como Pekín, estudiantes recién graduados y trabajadores migrantes han tenido que mudarse al subterráneoHabitan en antiguos refugios antiaéreos, túneles de calefacción e incluso tuberías de drenaje.
Los espacios son oscuros, húmedos y reducidos. No hay luz natural, el agua es intermitente o compartida y la electricidad suele venir de conexiones improvisadas en el techoUna cara oculta de la rápida urbanización que pocos ven.
¿Conocías este fenómeno?