Noticias.- Lo que era una celebración llena de música y ambiente festivo terminó en tragedia cuando un conductor en estado de ebriedad irrumpió a toda velocidad en medio de una multitud reunida en la vía pública durante los festejos populares. El impacto fue tan repentino que varias personas fueron atropelladas sin oportunidad de reaccionar, dejando como saldo la muerte de un niño de 12 años y un joven de 28, además de varios heridos, mientras las cámaras de seguridad captaban el momento exacto en que la fiesta se transformó en una escena de horror. El hecho ocurrió en Santa Cruz de Guanacaste, Costa Rica.