Noticias.- Así lo cuentan los leoneses, generación tras generación. La leyenda relata que este catrín llegó desde la capital en busca de fortuna y en esta iglesia conoció a una joven leonesa de la que se enamoró perdidamente. Paseaban por el jardín tomados de la mano y muchos decían que hacían una pareja perfecta, hasta que el amor se transformó en celos. Lo que inició como un cortejo elegante se volvió posesión, vigilancia y pérdida de cordura. El amor era tal que pidió matrimonio, pero al ser rechazado, suplicó verla una última vez. Primero se escucharon discusiones y después, un silencio extraño. Desde su casa, la madre de la joven alcanzó a verla recargada en el pecho del catrín; minutos más tarde, el padre la encontró sin vida sobre una banca, rodeada de sangre. Esa misma noche, el hombre fue hallado colgado de un árbol del jardín. Desde entonces, cuentan que el catrín sigue vagando entre las sombras de este parque emblemático de León.