Noticias.- Tras los hechos ocurridos este domingo 25 de enero, en la comunidad de Loma de Flores, en Salamanca, la vida cotidiana de sus habitantes cambió de forma marcada.
Vecinos relatan que desde entonces la tranquilidad se perdió y que actividades habituales como salir de casa, transitar por las calles o permitir que niños y jóvenes se reúnan se han vuelto motivo de preocupación.
Habitantes aseguran que el temor está presente a cualquier hora del día, recuerdan sucesos similares registrados en comunidades cercanas y coinciden en la necesidad de mayor vigilancia permanente, pues señalan que no solo existe el miedo a ser víctimas directas, si no convertirse en daños colaterales.