Así se vivió el terremoto que sacudió el este de Indonesia. Imágenes que ahora dan paso a las consecuencias de la tragedia. En Maumere, los equipos de rescate continúan trabajando entre los escombros de edificios dañados. Buscan a personas que pudieron quedar atrapadas y retiran los restos de las estructuras colapsadas.
En uno de los inmuebles afectados, los socorristas tuvieron que cortar y remover parte de la estructura para poder ingresar.
La emergencia también alcanzó a los hospitales. Pacientes fueron sacados al exterior y atendidos en áreas improvisadas, mientras las familias buscan refugio lejos de las edificaciones dañadas.
Muchos habitantes prefieren no regresar a sus casas. El temor a nuevos movimientos y el estado de las viviendas los mantienen en las calles y en campamentos de evacuación.
Y el rescate tiene un obstáculo adicional. En Nagekeo, la zona más cercana al epicentro, los deslizamientos bloquearon carreteras y las fallas en las comunicaciones dificultan la llegada de los socorristas. Los equipos intentan encontrar rutas alternativas para alcanzar las comunidades aisladas, mientras las réplicas mantienen a la población en alerta. Indonesia entra en una nueva etapa de la emergencia. Buscar a los desaparecidos, atender a los sobrevivientes y recuperar las zonas más afectadas.