Noticias.- En medio de cuestionamientos directos, el senador de Morena, Adán Augusto López Hernández, optó por el silencio como en otras ocasiones.
A su llegada al Senado de la República, previo al inicio de la sesión del Pleno, el legislador dejó claro que no emitiría declaraciones, incluso cuando se le preguntó sobre si ha sido llamado a declarar por su presunto vínculo con su exsecretario de Seguridad en Tabasco, Hernán Bermúdez Requena.
La negativa no fue ambigua. A cada pregunta, la respuesta se repitió como una línea trazada de antemano: “yo no doy declaraciones”. El senador pidió respeto a su decisión, argumentando que, así como la prensa ejerce su derecho a cuestionar, él también puede decidir no responder, particularmente en temas políticos.
“Yo no doy declaraciones, entonces respeten mi decisión, así como yo respeto la libertad de ustedes de preguntar y cuestionar”, indicó.
Las preguntas no fueron menores. Se le buscó obtener claridad sobre si ha comparecido ante alguna autoridad por los señalamientos que lo relacionan indirectamente con Bermúdez Requena, quien ha sido acusado de encabezar el grupo criminal conocido como La Barredora. Sin embargo, el legislador no abrió margen.
Incluso cuando se le planteó si su calidad de servidor público implica una obligación de informar, López Hernández se desmarcó de esa premisa. “Los que tengan la obligación que lo hagan”, respondió, para después añadir que él mantiene contacto con la ciudadanía a través de recorridos en territorio.
En el intercambio de declraciones, tampoco respondió sobre su posible papel como coordinador territorial dentro de su partido.