Las historia de mujeres que alzan la voz a través de la cultura y la literatura, cobran mayor fuerza.
A través de sus palabras, las escritoras expresan realidades, cuestionan su entorno y abren camino para otras, al encontrar en la escritura una forma de narrar el mundo desde su propia mirada. Escribir es también construir puentes con otras mujeres, y descubrir que los sueños no tienen fecha de caducidad,
“Yo empecé a escribir a mis casi 40 años, yo ya pensaba como ‘ya soy mamá, ya soy esposa, y ya trabajé durante muchos años en lo que me tocaba’ no creía que podía hacer algo diferente. Y yo creo que a veces creemos que solamente lo pueden hacer las jovencitas, pero yo les diría que de verdad nunca es tarde para soñar”... contó Vanessa Cárdenas, escritora.