La noche del 1 de enero, tras celebrar el Año Nuevo con su familia, Delfina Aimino, una joven argentina de 22 años, se encontró con Tomás Ariel Mulinetti, de 23 años, un hombre que conoció a través de una aplicación.
A la mañana siguiente, un vecino que paseaba a su perro localizó el cuerpo de Delfina en un terreno baldío, con múltiples heridas y señales de defensa, lo que llevó a descartar un intento de robo.
Las investigaciones apuntaron a Mulinetti como presunto responsable tras hallarse un comprobante de una gasolinera que lo vinculó como la última persona que estuvo con la joven, además de registros y testimonios que lo ubicaron lavando su vehículo horas después de la desaparición. Actualmente, el hombre se encuentra detenido y es investigado por homicidio calificado por violencia de género en Argentina.