NOTICIAS.- Fueron tres años cuando las campanas callaron; cualquier muestra de fe sería una muerte casi segura. Fue la época de la Guerra Cristera, entre 1926 y 1929, durante el mandato de Plutarco Elias Calles.
Casas comunes y corrientes se convirtieron en lugares de misas secretos, como la ubicada en la plaza principal de Abasolo, con el número 123, y a pocos domicilios, en el 105, se hacían adoraciones nocturnas a espaldas de la vigilancia que acechaba en la época.
Quizás ha escuchado de túneles secretos en municipios de Guanajuato, como en la ciudad de León. Sobre esto, señalan que no se puede afirmar o negar que estas historias sean reales, pues no hay un documento que lo confirme o no, aunque aseguran que algunos de estos drenajes antiguos si pudieron ser utilizados como salida o escape.Explican además que sí se usaron para ocultar alimento, armas y personas.












