La sirenomelia, conocida como síndrome de la sirena, es un padecimiento poco común que provoca una malformación vascular severa y la fusión de las extremidades inferiores, dando al cuerpo una apariencia similar a la cola de una sirena.
Además de afectar la estructura ósea y la piel, esta condición compromete el desarrollo de órganos vitales como los riñones y los pulmones, así como el corazón, la columna y el sistema digestivo.
Aunque su causa exacta aún se desconoce, especialistas la relacionan con alteraciones tempranas en el desarrollo embrionario y factores genéticos. Actualmente no existe una cura y la mayoría de los casos no logra sobrevivir, aunque se han documentado excepciones como la de Shiloh Pepin, quien vivió diez años con esta condición.











