¿Te comparas constantemente? ¿Ves las redes sociales de otras personas y crees que tu vida no es tan espectacular como la de ellos? ¿Cuando estás disfrutando de una nueva experiencia, crees que no es lo suficientemente “perfecta”? Quizá estás sufriendo del síndrome del momento perfecto y no lo sabes.... Te contamos más acerca de lo qué es y cómo puedes sobrellevarlo.
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¿Qué es el síndrome del momento perfecto?
El síndrome del momento perfecto se refiere a un sentimiento de inconformidad constante donde pierdes la capacidad de disfrutar cada momento del presente porque tus expectativas son muy altas y tu experiencia actual no cumple con tus propios estándares.
Tus vacaciones, fiestas o comida no lucen como te gustaría que se vieran y te invaden sentimientos de insatisfacción, frustración, enojo y tristeza.
¿De dónde viene este síndrome?
Actualmente, nuestro día a día se ve bombardeado por cientos de imágenes de las redes sociales donde vemos fiestas impresionantes, vacaciones de ensueño, comidas deliciosas y personas sumamente felices.
Este tipo de bombardeos ocasiona que nos comparemos con lo que vemos a través de nuestras pantallas y sentimos que nuestra vida no es tan “perfecta” como la de los demás.
¿Cómo se siente el síndrome del momento perfecto?
Al desear tener “vidas perfectas” y no lograrlo, provoca consecuencias en nuestra salud mental, tales como sentimientos de inferioridad, vacío emocional, ansiedad, decepción, depresión, estrés crónico, cansancio, pesimismo, competitividad extrema, baja autoestima, falta de aceptación y amor.
¿Cómo puedo librarme del sindrome del momento perfecto?
El primer paso que recomiendan los expertos es reducir el tiempo de exposición a las redes sociales, ya que usualmente ahí inicia la comparación con la vida de los demás.
Iniciar hábitos para mejorar el descanso como practicar algún deporte, yoga o meditación.
Comenzar a aprender algo nuevo, ir al cine, leer libros, salir con amigos, asistir a eventos culturales.
Entender que la perfección no existe y abrazar tus imperfecciones.
La práctica de la atención plena
Otra manera de sobrellevar mejor este síntoma es la práctica de la atención plena, que consiste en centrarse en lo que está ocurriendo en el momento, ya sea comer, ver una película, tomar una ducha. Aprender a disfrutar nuestras actividades cotidianas y saber apreciar el presente.
Al poner en práctica la atención plena, encontrarás momentos preciosos, actividades que nos llenan el alma, pasiones que nos recargan de energía y justo ahí está la magia, en hacer lo que queramos por el simple hecho de querer hacerlo y no para demostrarle al mundo nuestra “vida perfecta”.
La vida perfecta no existe
Es necesario entender que los momentos perfectos no existen, tener los pies en el suelo con expectativas realistas sin esperar que las cosas sucedan de una manera extraordinaria.
Recuerda que tu cumpleaños no será perfecto, ni tu primera cita con el amor de tu vida, tu viaje no tiene porque ser espectacular ni memorable, y está bien, no te tienes que demostrar nada a nadie ni a ti mismo.












