Es el sonido de la esperanza, de la resiliencia y de una segunda oportunidad de vida. Sergio Cabrera sufrió un accidente hace un año mientras se dirigía a cumplir una manda en San Juan de los Lagos: una pipa lo atropelló y cambió su vida por completo. Él apenas recuerda los detalles del momento
Hoy poco a poco sus cicatrices sanan, ya mueve brazos, manos y dedos, toca la guitarra y aprende a caminar con paciencia. Ahora se enfoca en su recuperación completa y en concluir la manda que quedó pendiente tras el accidente, con la firme meta de regresar a San Juan de los Lagos renovado y más fuerte que nunca.