¡Ay, Salvatierra... Pueblo Mágico! Tan mágico, que hasta el nombramiento está a punto de desaparecer, y no por hechizo, si no por descuido del Ayuntamiento. Y es que después de año y medio de administración, tres directores de turismo, cambios, pretextos, y olvidos del alcalde morenista, Daniel Sámano, ahora el municipio si tiene que hacer magia para que apenas en tres meses, entreguen los estudia que justifiquen que todavía merecen el título de Pueblo Mágico.
Y mientras el reloj corre, en Salvatierra parace que entendieron tarde que ser pueblo mágico no era un adorno para el letrero de la entrada, y que la magia no desaparece sola, pero si la desaparecen los Gobiernos cuando confunden turismo, con turistear.