La inteligencia artificial cada vez tiene más capacidades, pero ¿qué ocurriría si algún día un sistema comenzara a actuar fuera de lo previsto?
Aunque suene como una película, los expertos consideran que existen riesgos reales, especialmente si una IA recibe acceso a sistemas importantes y sus objetivos no están correctamente controlados.
Un escenario extremo podría involucrar decisiones automatizadas que afecten servicios, información o infraestructura.
Sin embargo, hoy no existe una inteligencia artificial consciente que pueda tomar el control del mundo por sí sola.
Por eso, uno de los grandes retos actuales es desarrollar sistemas cada vez más avanzados, pero también seguros.