Aunque no lo notemos en la vida diaria, la duración del día en la Tierra no es fija y ha cambiado a lo largo de la historia del planeta. Estudios recientes de la NASA explican que factores como la rotación terrestre y la interacción con la Luna influyen directamente en este proceso, provocando una desaceleración gradual del giro del planeta.
Hace miles de millones de años, los días duraban apenas unas 6 horas, pero con el paso del tiempo se estabilizaron en 24. Sin embargo, los científicos han detectado que la rotación se ralentiza alrededor de 1.7 milisegundos cada año, lo que llevaría, dentro de unos 200 millones de años, a que la Tierra complete su giro en 25 horas.