En León, los Pozos del Fraile brotaron tras un sangriento crimen colonial, mientras que en la funeraria del diablo, el Charro Negro se llevó el cadáver de un brujo pactado.
En Irapuato, una monja sin perdón vaga por el altar de San Francisco.
Y en Salamanca, el Callejón del Diablo oculta a un demonio seductor, mientras en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, se celebran misas a medianoche... repletas de calaveras. ¿Cuál de estas leyendas te daría más miedo vivir?












