Aleyda Romero Victorio tenía 21 años, una vida por delante y apenas una semana y media trabajando en el penthouse de Bosques Esmeralda, en Atizapán de Zaragoza. Hoy, su familia pide que su historia no quede reducida a la de una empleada doméstica, sino que se reconozca el acto de valentía que protagonizó durante el ataque.
Originaria de San Martín Cuautlalpan, Chalco, Aleyda era la hermana de en medio de tres mujeres y sus seres queridos la llamaban cariñosamente “Alexis”.
La tarde del 1 de septiembre, la violencia irrumpió en el inmueble donde trabajaba. En medio del ataque, la joven tomó una decisión que terminó salvando la vida de uno de los menores de la familia.
Aleyda escondió al niño debajo de la cama
Ante el peligro, Aleyda le pidió al hijo de la pareja, de 6 años, que se escondiera debajo de la cama y que permaneciera ahí sin importar lo que ocurriera.
El menor siguió sus indicaciones y logró mantenerse a salvo mientras la joven salió de la habitación.
Posteriormente, Aleyda intentó auxiliar a Ana Paula, quien tenía cuatro meses de embarazo, y a Sofía, de apenas 3 años.
Las tres mujeres fueron asesinadas durante el ataque, al igual que el tecladista de Camilo Séptimo y su mascota.
Su familia pide justicia para Aleyda
De acuerdo con los testimonios conocidos sobre el caso, el agresor habría sometido y maniatado a las mujeres antes de asesinarlas.
Para la familia de Aleyda, su historia debe contarse desde otro lugar: como la de una joven que, en medio de una situación de terror, pensó primero en proteger a un niño.
Sus seres queridos exigen justicia y piden que su nombre no sea reducido a una ocupación. Aleyda tenía apenas 21 años y, antes de ser víctima del multihomicidio, había utilizado sus últimos momentos para proteger la vida de un menor.