De acuerdo con distintos informes de seguridad, 7 de las 10 ciudades más violentas del mundo se encuentran en territorio mexicano.
Entre ellas aparecen Colima, Acapulco, Tijuana, Ciudad Obregón, Celaya y Zamora, donde los hechos delictivos continúan impactando la vida diaria de miles de familias.
Mientras aumentan las investigaciones y señalamientos sobre posibles vínculos entre grupos criminales y actores políticos, también crecen las exigencias de justicia, transparencia y resultados por parte de la ciudadanía.
Especialistas advierten que el reto no solo es contener la violencia, sino evitar que estos hechos se conviertan en parte de la normalidad social.











