En San Diego de la Unión, mientras hay quienes esperan obras, servicios y soluciones, el alcalde Juan Carlos Castillo, parece estar ocupado librando una batalla épica contra un enemigo invisible de internet. Según el alcalde, su misterioso crítico comete el peor de los pecados modernos: ni usa sus redes sociales para mostrar su día a día, porque no hace nada.
El edil incluso le tiende la mano a su adversario fantasma: “me pongo a su disposición para que usted también prospere”.