Lo que comenzó como una tarde habitual terminó en tragedia en Sulawesi del Sur, Indonesia, cuando Muhammad Rafli Hamzah, un adolescente de 14 años, se encontraba lavando ropa en un río junto a otros niños; mientras estaban en la orilla, un cocodrilo que había permanecido en el agua se acercó y de forma repentina salió para sujetar al menor con sus fauces, mordiéndolo y arrastrándolo hacia el fondo del río ante la mirada de sus amigos y de su hermano menor, quienes pidieron ayuda sin poder intervenir.
Tras el ataque, los niños alertaron a sus familias y a las autoridades, lo que dio inicio a un operativo de búsqueda con equipos de rescate, bomberos y habitantes de la zona, y horas después el cuerpo del adolescente fue localizado sin vida a unos 200 metros del punto donde ocurrió el hecho. Autoridades confirmaron que presentaba múltiples heridas causadas por las mordeduras, en una región conocida por la presencia de cocodrilos.