Carne en su oro… austeridad en “versión gourmet”. La transformación sí llegó… pero a algunos les llegó directo al menú de lujo.
Del discurso de la “pobreza franciscana” a los cortes bañados en oro, la austeridad republicana parece servirse… con guarnición de excesos y foto para redes. Porque una cosa es predicar en la tribuna… y otra muy distinta es sentarse a la mesa.
Como ejemplo de excelencia, el diputado morenista José Narro Céspedes, quien fue visto disfrutando de exclusivos cortes bañados de oro en un restaurante de lujo, demostrando que algunos entendieron la “pobreza franciscana” como un menú opcional, mientras desde la tribuna se predica la austeridad republicana.