Dicen que de tal palo, tal astilla, y Fernández Noroña no tiene miedo de pasearse por México y el mundo patrocinado por nuestros impuestos, pues el retoño aprendió rápido. En la 4t no hay nepotismo, hay corriente familiar. Resulta que Noroña anda en el ojo del huracán, y es que su hijo, quien cobra en en la CFE, pasó de ganar 18 mil a más de 100 mil mensuales.
Porque aquí no se genera energía, se generan sospechas.