Noticias.- Cuando comemos picante, la capsaicina presente en chiles y otros alimentos activa receptores de dolor en la boca, nariz y garganta, enviando señales al cerebro que interpreta como ardor.
Ante esto, el cuerpo reacciona produciendo más moco en nariz y garganta como defensa para atrapar y eliminar la capsaicina, lo que provoca el característico goteo nasal.
Este mecanismo también puede generar sudoración, enrojecimiento de la piel, tos y lagrimeo, todo como parte del esfuerzo del organismo por mitigar la irritación.
¿Tú también experimentas estas reacciones cuando comes picante?











