Frente a un hospital en León, una sencilla pared blanca se ha transformado en el llamado “Muro de la Fe”, un espacio donde familiares de pacientes colocan imágenes de santos, veladoras y objetos religiosos para pedir por la salud de sus seres queridos.
San Judas Tadeo, el Niño Doctorcito y las vírgenes de Guadalupe y San Juan acompañan las oraciones de quienes buscan consuelo.
Aunque el lugar carece de infraestructura, los creyentes aseguran que lo importante es la fe. Incluso, algunos afirman que gracias a sus plegarias ya han sido testigos de verdaderos milagros.