Noticias.- Después de siete años de “abrazos, no balazos”, el crimen organizado se ha fortalecido y controla amplias zonas, como es el caso alarmante de Tabasco, donde el narcotráfico ya influye en la seguridad pública.
Estados Unidos ha señalado que México no está desafiando a los cárteles, sino permitiendo su crecimiento, lo que plantea una colusión narcopolítica que Washington no va a tolerar.