La Presa de los Santos, ubicada en Marfil, fue inaugurada en 1778 para abastecer de agua a los habitantes de la zona. Su cortina conserva figuras de santos, una tradición utilizada para pedir protección divina sobre estos embalses.
Aunque se cree que representan a la Virgen de Guadalupe, San Ignacio de Loyola y San Juan Nepomuceno, hoy es imposible identificarlos con certeza: las esculturas están deterioradas y algunas incluso han perdido la cabeza.
Fotografías de los años 30 ya mostraban este daño. Actualmente, la presa luce abandonada y sucia, sin turistas, pese a su enorme valor