Noticias.- “Pues los festejamos en familia, mis hijos, mis nietos, mis yernos, mis nueras. Hacemos unos tamales, bueno, yo soy la que se los hago, pues les encantan”.
Para muchas familias, el 2 de febrero es la fecha marcada para cumplir la tradición: a quienes les salió el Niño Dios en la Rosca, les toca pagar los tamales. “No, sí los pagamos, hacemos de azúcar, de carne y de queso. Nos cooperamos, se hace chocolatito, cafecito y ahí la pasamos en familia”.
¿Qué opinan los tamaleros sobre la carga de trabajo del 2 de febrero?
Y mientras en las casas se arma la convivencia, para los tamaleros esta temporada es una de las más fuertes del año.“Esta temporada para nosotros es oro puro, hay muchísimos pedidos. A veces llegan desde dos días antes o hasta el mismo día, y como ya sabemos cómo está el rollo, nos preparamos con muchísimo tamal”.