Noticias.- En Irapuato el danzón no entiende de edades ni de limitaciones. Abuelitas, niños, jóvenes y parejas de toda la vida transforman el parque en una gran pista de baile.
Cada semana, cientos de personas se reúnen para celebrar su amor a la música y darle vida a una tradición que se niega a morir.
Con información de Dylan René.