Noticias.- Cuando llega la lluvia, las goteras se convierten en enemigas silenciosas. En temporada de lluvias, impermeabilizar no es un lujo, sino una necesidad.
Lo recomendable es impermeabilizar cada 3 a 5 años, dependiendo del tipo de material. Los acrílicos duran menos que los prefabricados, pero también influyen el clima y la instalación.
Señales como cuarteaduras, burbujas, zonas blandas o moho en interiores indican que el problema ya empezó. Si el techo cambia de color o al pisarlo se siente “esponjoso”, puede que tu casa ya esté pidiendo auxilio.











