En Pénjamo se tomaron muy en serio eso de convertir al municipio en uno de primer mundo; echenle un ojo a esta calle, que ya compite con los famosos canales de venecia, sólo que aquí las góndolas bien podrían ser trajineras, o lanchas inflables ¿O cómo era, alcaldesa Yosajamby Molina? Porque para presumir obras si hay tiempo y discurso de sobre, pero parece que algunas terminaron convirtiéndose en una auténtica atracción turpistica acuática.
Pese a aque la edir intentó defender lo indefendible luego de los señalamientos de un funcionario. Pues si, si llueve un poco más ya no hará falta viajar a Italia... Venecia queda en Pénjamo.